Raquel Ugarte

Historia y propósito
Siempre supe que me gustaba trabajar con personas en el área de construir nuestra mejora, bienestar emocional y éxito personal.
Empezando por la observación de mi misma, fue así como supe que arrastraba heridas del pasado y malestar emocional, y que era necesario que me hiciera cargo.
Por no tener medios y conocimientos necesarios no podía solucionar aquello que me abrumaba y producía dolor.
Leía con frecuencia aquello que me informase sobre comportamientos y experiencias de otros, identificando a veces cosas que guardaban relación conmigo. Indagaba, a veces sentía que mis experiencias personales, sobre todo las más dolorosas, requerían mi atención.
Me interese por la Educación Emocional. Acudí a un curso por varios meses y mediante el aprendizaje comprendí aquello que no hacía.
Fui poniendo en práctica conmigo los conceptos que aprendía. Descubrí poco a poco mi mundo interior y emocional.
Conecté muy rápido en sentir que me fascinaba ese conocimiento por la buena aportación que dejaba en mí, en forma de resultado interior, como la toma de conciencia de quién «soy yo» en realidad. Cómo mis temas sin resolver seguían ahí, seguí trabajando en mí.
Así después me acerqué al mundo del Coaching, y comencé mi formación como Coach Personal y Expert@ en Inteligencia Emocional, porque mi propósito es dedicarme a ello, como así hago.
Lo cierto es que me aportó muchísimo en mi propia forma de gestionar mi vida, siendo ahora claramente una mejor y más auténtica versión de mí.
Me produce una gran satisfacción poner mis conocimientos a disposición de los demás.
Me atrajo también el mundo de las relaciones . En este caso, opté por las sentimentales y de pareja. Me formé en Terapia de Pareja, y ejerzo junto con el Coaching, pues todo lo que sea aportar para la mejora de las relaciones me ofrece satisfacción personal.
Porque se puede, porque se consiguen resultados estupendos que benefician a las personas.
Con siguiendo habilidades y estrategias básicas en la mejora de la comunicación asertiva, que construye relaciones más auténticas y presentes.
¿Por qué trabajar conmigo?
Me encantaría trabajar juntos porque creo profundamente en el poder de las emociones como motor de transformación personal. Ser coach emocional no es solo una profesión para mí, es una vocación: me apasiona acompañar a las personas en sus procesos, ayudarles a comprender lo que sienten y convertir sus desafíos en oportunidades de crecimiento.
